En una taberna
En un rincón olvidado, de una taberna escondida, bajo la luz de un farol, bebía y ahogaba sus penas un emigrado español. Sentía la sombra de una presencia a su espalda, con miedo y terror. Venía a buscarle una vieja amiga, presente en sus días terribles, en su pasado, en su recuerdo y su razón. Venía a llevarle, tras muchas noches buscando su nombre, taberna tras taberna, rincón tras rincón.
Muchas noches ahogadas bajo su copa de vino, la ginebra y el ron. Muchas penas tapadas bajo sábanas sucias, paredes vacías y mujeres sin corazón. Muchos recuerdos sombríos, le recordaban quién era, le recordaban lo que había dejado atrás, le recordaban su juventud, su otra vida y otro corazón. Un hombre sin alma que aún tenía reflejos alegres de días de dicha, con una mujer dulce a su lado y un futuro mejor.
Pero la fortuna es una alegre jugadora que te apuesta sin pudor, subiendo al tapete alegrías y penas, mezcladas sin compasión. Agitando tu suerte con la de algún perdedor, y mientas tu vida se hunde, a otros les llega algo mejor. Recuerdame bien esta noche, me busca una sombra alargada y su triste labor.
Y apurando su copa, una risa triste y amargada sollozaba en su garganta, recordando como había caído tan bajo, el triste día que vendió su dolor. Una silenciosa voz le susurró despacio al oído: tranquilo, ya acabó todo, lo que viene ahora no es mucho peor. Tú solo cierra los ojos, volverás a verla algún día. Cuando pagues tu error.
Cansado y sin miedo bajó la mirada, la luz se nublaba y al fin todo acabó.
Tags: Dark Island, Mike Olfield
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9 Febrero 2009 at 10:52
Tus letras me recordaron al inconmesurable (para mi) Carlos Goñi. Me encantó, feliz semana!!!!
9 Febrero 2009 at 16:56
Muchas gracias Ana
12 Febrero 2009 at 11:00
Homer con Homer rima…mua!
12 Febrero 2009 at 20:13
Eso no es una rima, es un asco… :S