Suiza vs. Japón. La guerra del cuarzo. (2ª parte)
Esta es la continuación del artículo Suiza vs. Japón. La guerra del cuarzo. Para ir al principio del artículo pincha aquí.
A finales de los 70 el creador de Swatch, Nicolas G. Hayek, decidió llevar a cabo un plan que les sacara de la crisis. Su idea era crear un modelo de reloj nuevo, con una maquinaria sencilla de 51 piezas (menos que lo habitual), que fuera de cuarzo, de precio económico y con un diseño moderno y arriesgado. Este proyecto que se comenzó a llevar a cabo a principios de los años 80 fue lo que se terminó denominando Swatch (Second Watch). A finales de los 80 y en la década de los 90 esta marca aumentó sus ventas de forma espectacular, siendo a día de hoy la primera empresa de relojería del mundo, y siendo además la propietaria de muchas de las principales marcas de relojes suizos y de dos de los más importantes fabricantes de calibres (maquinarias): ETA y Valjoux.
La actitud de Swatch convenció a muchos relojeros suizos de que no podían darle la espalda al cuarzo y a día de hoy la gran mayoría de las empresas suizas fabrican modelos en cuarzo, y gamas de mayor prestigio en movimientos mecánicos. Esta nueva política ha sido tan exitosa que de hecho, en los últimos años han crecido tanto que se han visto obligados a contratar relojeros de países asiáticos porque no encuentran suficientes en Europa.
A pesar de estos éxitos recientes en la relojería suiza no hay que olvidar que gracias a la industria japonesa se extendió por el mundo el concepto de reloj barato y accesible para cualquiera.
En cualquier caso, a pesar de la bonanza económica de la pasada época en el sector, las empresas relojeras temen otra crisis de dimensiones parecidas. En primer lugar hay una nueva generación de jóvenes que ya no usan relojes de pulsera y que utilizan sus teléfonos móviles para mirar la hora. Por poner un ejemplo, Casio ha perdido un 15% de sus ventas desde que se ha extendido el uso de teléfonos móviles, razón por la cual está ampliando su industria a otros campos como la fotografía. Por otra parte la industria China crece a pasos agigantados y en cuestión de pocos años podrá hacerse con buena parte del mercado de productos de consumo ya que el bajo coste de su mano de obra les permite abaratar los precios enormemente. ¿Cómo evolucionará el mercado? Será interesante comprobarlo, tal vez en el futuro ya solo veamos made in China en nuestras muñecas.
De momento, desde el grupo Swatch llevan avisando desde hace varios años que la industria se ha vuelto a estancar y que si no evolucionan creando nuevos productos innovadores volverán a entrar en una crisis de la que quizás esta vez no puedan salir. Reconozco que sería una pena, pero solo depende de ellos.
Aquí termina la segunda parte del artículo. La tercera y última entrada la puedes encontrar en este enlace.
Mayo 9, 2008 at 8:31 pm
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Mayo 14, 2008 at 5:20 pm
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